viernes, 29 de mayo de 2015

Rúbricas: hacia una evaluación por competencias

Ni que decir tiene que estamos en un momento crucial para el devenir de la educación, no sólo en nuestro país, sino a nivel mundial. En gran parte, la culpabilidad de dicho cambio hemos de otorgársela a la incorporación de las TIC en nuestras aulas, las cuales, en mayor o menor medida están cada vez más presentes en la relación docente-alumnado.

Precisamente, el mayor cambio ha de venir protagonizado por una nueva dimensión y naturaleza de dicha relación, es decir, el papel del profesorado y del alumnado no puede ser por más tiempo el que casi mayoritariamente ha existido hasta estos días.

Hemos de avanzar hacia una mayor interacción y apoyo, donde el docente no sea un mero transmisor de contenidos, ni el alumnado un simple receptor de los mismos. Dicha interacción ha de estar basada en un cambio de rol de cesión de responsabilidad y control, por parte del docente, y de asución de la misma, por parte del alumnado. Pasamos de enseñar o, incluso, instruir a guiar, promover la curiosidad y, por encima de todo, a fomentar entornos que luchen por el aprendizaje vivenciado, signficativo y basado en competencias, en saber hacer.

Para la reflexión mostramos un vídeo creado por el grupo Harry Potter de las XV Jornadas Pedágogicas rEDUvolution del CEP de Antequera. 



¿Qué es lo importante saber lo que es una palanca sobre el papel o saber utilizarla, comprender su funcionamiento mediante la vivencia, saber aplicar ese conocimiento a la vida real? La respuesta cae por su propio peso.

Evidentemente, uno de los aspectos que más ha de evolucionar es la evaluación, que ha de pasar del concepto bulímico que la sustenta, es decir, memorizar para después vomitar en un examen, a convertirse en un proceso de oportunidades y de conocimiento. 

Haciendo alusión al mundo deportivo, casi ningún niño o niña quiere ser portero o defensa, puesto que lo que se premia es el gol, de esta manera, según Castelo (1999) no podemos hablar de fase de ataque y fase de defensa, puesto que esta última ya de por si tiene connotaciones negativas. En vez de ello hemos de hablar de fase de ataque para conseguir gol y fase de ataque al equipo contrario para recuperar el balón, siendo esta forma de "defender" mucho más atractiva.

Actualmente y, casi de forma mayoritaria, hemos usado la evaluación para decir al alumnado lo que no sabe, lo cual justifica, más que de sobra, la percepción negativa que en torno a ella se tiene.  De esta realidad hemos de pasar a un proceso en el que, a través de de la evaluación, mostremos al alumnado lo que sabe, lo que ha conseguido, el nivel en el que se encuentra y la oportunidad de mejora que tiene en función del grado de desarrollo competencial adquirido. Hemos, por tanto, de alejarnos de un instrumento de calificación a un proceso de información al alumnado, de poner una nota a EVALUAR POR COMPETENCIAS.

Lo que es más importante, pasamos de evaluar lo que dice el alumnado a lo que hace, lo que dice que sabe a lo que demuestra que sabe hacer, lo que domina a nivel teórico a lo que aplica a nivel práctico y sobre lo que saca partido en su vida cotidiana. Pasamos de ser lo agentes evaluadores a sacar provecho de la evaluación, haciendo al alumnado partícipe de la misma. Caminamos de esta forma hacia la evaluación de competencias sistémicas, conjunción de las intapersonales e instrumentales, que se basan en la resolución de problemas en contextos reales mediante la aplicación de conocimientos prácticos, la creatividad y la innovación.

Es, bajo este nuevo modelo, donde cobran gran sentido las rúbricas. En este sentido, me ha parecido muy interesante el artículo E-PORTAFOLIOS Y RÚBRICAS DE EVALUACIÓN EN RURALNET , en el cual, entre otras conclusiones, nos habla de que el uso de las TIC y las rúbricas nos permite una atención mucho más individualizada al proceso de aprendizaje de cada uno de nuestros alumnos y alumnas. Y es que aquí apuntamos directamente a la línea de flotación del tradicional sistema de evaluación, en el que todo el alumnado había de responder de igual manera a una serie de cuestiones o exigencias.


El anterio artículo alude también a la percepción positiva por parte del alumando del uso de herramientas como las rúbricas y como estas ponen en valor sus opiniones sobre el proceso seguido y los aprendizaje adquiridos. 

A tenor de todo lo anterior nos parecen interesantísimas las reflexiones y aportaciones que Rosa Liarte (@rosaliarte) nos ofrece en la siguiente presentación de slideshare, perteneciente a un curso de evaluación mediante rúbricas celebrado en el CEP de Málaga.


Como bien nos indica Rosa, la rúbrica, ha de ser expresada, no para que el profesorado la entienda, sino para que haga lo propio el alumnado, puesto que a través de ella, tanto unos como otros, han de valorar el grado de adquisición de los aprendizajes propuestos, por lo que ha de ser planteada sobre saberes prácticos y no sobre conocimiento teóricos, permitiendo que nos ubiquemos fácilmente en los diferentes niveles que recojamos en cada uno de los apartados a evaluar. 

De este modo, la redacción de la rúbrica ha de ser clara y concisa, y ser conocida por el alumando antes de desarrollar las actividades que van a ser evaluadas, puesto que de esta forma se conocerán perfectamente lo que se pretende conseguir y qué se tendrá que hacer para alcanzar la máxima valoración.

Bajo mi punto de vista, el uso de rúbricas en la evaluación nos aporta multitud de ventajas y me resulta muy complicado aludir a algún inconveniente. Quizás por referirme a alguno, hablaría de la necesidad de un proceso de familiarización y formación previo hasta que podamos extraer de las mismas el máximo provecho, pero, por la experiencia vivida, el resultado final es tan interesante, que el esfuerzo merece la pena. 

En definitiva, las rúbricas nos permiten cambiar la evaluación y convertirlo en un proceso mucho más válido, fiable y significativo para nuestro alumnado, que se adapta perfectamente a la heterogeneidad de nuestro alumnado y que dota de verdadero significado al objetivo de la evaluación, que nodebe ser otro que orientar, ayudar, guiar e informar, y no simplemente calificar.

Para terminar, voy a compartir el artículo de Esteban Menéndez (@emmozo), titulado RÚBRICAS: QUÉ SON, CÓMO SE DISEÑAN Y HERRAMIENTAS TIC PARA SU ELABORACIÓN, que nos permite una mayor familiarización con las rúbricas y que, por su contenido me ha parecido bastante interesante.

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